ARTICULOS DE OPINION

EL MIRLO ES UN PAJARO MUY LISTO

  

     EL MIRLO ES UN PAJARO MUY LISTO

 

                                           Se lo dedico a mi tío “El Naranjas”

                                           Que de pájaros entiende cantidad.

 

 

             24-MARZO-2008

     

         Por estas fechas el mirlo comienza su denodada tarea de construir el nido en el sitio adecuado sin ningún miramiento a los que vivimos en las proximidades. Te invade y considera que esta en su derecho.

         Tengo una pareja de mirlos en el jardín como todos los años. Estos días ya han llegado, puntuales como siempre, y me preparo para la guerra que se avecina.

        Pero la historia  que cuento fue la de un año ya pasado. Afortunadamente ellos se van en invierno, no se  donde pero seguro que se reciclan y vuelven con nuevas ideas para cumplir con su objetivo, porque eso si, los mirlos son los pájaros mas listos que conozco.

           Son negros y con un pico amarillo  estéticamente perfecto, que cuando se sitúan en la atalaya (la antena de TV) son de temer, algo están urdiendo.

            En mi jardín tengo unos cuantos árboles frutales: ciruelos cerezos, una higuera, nactarina, y un grosello (supongo que el arbusto que da grosellas se llama grosello).Y durante un mes entero a comienzo de primavera inicia su actividad de ir y venir llevando palitos para hacer el nido (dificilísimo de localizar).     El año del que hablo, lo instaló detrás de unas hiedras y se lo consentí deliberadamente, en espera del gran reto que se me venia encima.Me empeñe en ser mas inteligente que él y no dejar que comiese ni una sola fruta. En realidad el reto era  contra mi mismo. Pero sobre todo tenia una obsesión: No dejar que comiese ni una sola grosella, que dicho sea de paso, lleva allí varios años la mata y todavía no me había dejado ni probarlas.

           Mientras él construía su nido, yo me apresté a preparar la defensa.

Dicen que la mejor defensa es un buen ataque, pero no, con el mirlo no hay ataques que valgan.

           Tengo un perro labrador negro (de esos que  a los ciegos los llevan sin peligro hasta por el centro de Nueva York), que es mas listo que yo y solo le falta  poder reírse, se llama SKIM y es capaz de entender  lo mismo a un chino que a un ruso o a un irlandés, todos le llaman Skim y atiende contento. Así que teniendo un aliado así, me dije: Este año como grosellas a mogollón.

          Dediqué todo un mes a enseñarle  que aquella mata, que ya tenía flores daría unas bolitas rojas que para mi eran mas importantes que el oro del Banco de España y las tenia que defender mejor que la Guardia Civil. Dicho y hecho, al cabo del tiempo de entrenamiento, Skim me aseguro con la cola que eso estaba hecho.Mejor dicho, me dio un lametón en la cara e interpreté que el asunto estaba chupado.

          Durante el entrenamiento ví que el mirlo dejaba la tarea de cuando en cuando y se instalaba en la antena del tejado observando todos nuestros movimientos y aproveché para  dejar claro a Skim que aquel desalmado era el enemigo peligroso.Otro lametón en la cara.

            Y las flores se cayeron y comenzaron a salir las bolitas tan preciadas, aunque verdes aún.La operación iba a comenzar y le hice entender  que por cada bolita que yo comiese, le daría un hueso.Con la cola me indicó que no, que serían dos o nada .Ya empezábamos con chantajes, pero acepté sin rechistar y dándome una pata cerramos el trato; Serian dos huesos por cada grosella que yo comiese.

           Las bolitas ya se iban tornando rojas y el mirlo comenzó a merodear. Le indiqué a Skim que el día D y la hora H habían llegado.Coloqué al perro en su sitio (a veinte centímetros de la mata) y yo me instalé en la casa tras la ventana dirigiendo la “Operación Bolita” (que así la llamé) esperando que el pajaro al ver a semejante animal no se atreviese.

         Al cabo de un rato, el mirlo se lanzó al asalto.Pero en lugar de ir a la mata se posó en el ciruelo situado a  diez metros del grosello Yo pensé: Ya esta, este no se acerca ni de broma. Hemos ganado .Pero no, cual fue mi sorpresa cuando ví que el mirlo picó al rabo de una ciruela que aun estaban verdes (es un ciruelo que da  esas  negras que llamamos de “cojón de fraile”, nunca he sabido por qué) La ciruela cayó al suelo y Skim fue como loco a por ella, a él le encantan.Y entonces el mirlo se fue como un camicace y se llevó la primera grosella que vió madura.  Skim se entretuvo hasta que vio que la ciruela estaba dura y verde, y yo me encisqué hasta en todos sus muertos.Y el mirlo desapareció. El primer intento fué fallido.

            Entonces cambié el plan de ataque y tomé medidas añadidas.Instalé una tienda de campaña  a tres metros del grosello, de esas  en forma de iglú. Me puse por supuesto un traje de campaña y el sombrero de explorador (las circunstancias así lo exigían).Hice dos agujeros, uno para  sacar el cañón de la escopeta de aire comprimido que tengo y el otro para mirar desde el interior sin ser visto. Al rato ya estábamos cada uno en su puesto, el perro a veinte centímetros del grosello y yo metido en mi parapeto disfrazado de no se qué y con el dedo en el gatillo dispuesto a todo.

              No se de donde salió el mirlo pero fue en barrena, y otra vez al ciruelo.  Nuevamente la misma jugada, picoteó al rabo de la ciruela, esta cae y Skim que va a por ella .Y el mirlo que se lanza a la grosella numero dos madura. En ese instante disparé al ladrón en legítima defensa que se volvió rápido y sin saber como lo hizo, la cogió en pleno vuelo.Salió el perdigón e hizo diana en el cristal de la ventana que tenia enfrente.Y el mirlo desapareció con su trofeo.

             Salí de mi escondrijo haciendo una valoración de los daños colaterales: cien euros  del cristal roto y una bronca de mi esposa sin piedad cuando lo viese.

              En ese momento no me  rendiría ni aunque viniese la Sexta Flota. Asi que  volví a instalar al perro en su puesto, que me miraba  acojonado.

           Esta vez le indique que  se comiese la ciruela y ya me encargaría  de tirotear al enemigo con mas puntería.Y así sucedió.

             El mirlo nuevamente se lanzo.Yo metido en el iglú pero esta vez cambiado de sitio para no tener  la línea de tiro contra la casa. Giré  noventa grados mi posición (en la guerra las matemáticas son muy importantes).Y nuevamente el pájaro se fué al ciruelo y tercera ciruela al suelo, y Skim hacia ella como loco.El mirlo rápido se lanzo en vuelo cruzado con Skim hacia las grosellas y en ese momento lo tuve en el punto de mira. El disparo fue inminente. El pájaro trincó una bolita con el pico en vuelo rasante y el perdigón salio del cañón. Skim que  iba veloz de vuelta hacia el pájaro recibió el perdigonazo en todo el muslo. El susto fue tremendo porque el perro comenzó a aullar de dolor, y yo muerto de rabia y sin saber  del mirlo. Saliendo de mi escondrijo  vi con estupor que  su atalaya de ataque era precisamente el pico del iglú. ¡Será hijo de perra! Dije. Menos mal que Skim no me oyó.

                Tuve que llevarle al veterinario a sacarle el perdigón, un punto de sutura y el vendaje, total ochenta  euros. Cuando volvimos, el mirlo se había comido las grosellas (las maduras).

            Nunca me ví tan impotente y empeñado en dar una solución al asunto que me estaba trastornando.Pero me dije a mi mismo y en voz alta ante la mirada  asustada de Skim: Soy mas inteligente que él. El perro me miró incrédulo.

             Cambié totalmente el plan a seguir, ya no era cuestión de comer grosellas, se trataba de  ganar una guerra que yo mismo había provocado.

Y con las mismas me fui a unas zarzas que tengo junto a la casa y me hice con unas bolitas rojas que allí crecen y son altamente tóxicas, es decir que te comes un par de ellas y te entra una “cagalera” de espanto. Mi sonrisa era  de odio y malévola a la vez, el triunfo se acercaba y me hacía enseñar los dientes.

          Recolecté una buena dosis de esas bolitas rojas y con su rabito las fuí colocando una a una enroscadas en la mata de las grosellas. Me quedó precioso, y hasta yo mismo me habría comido una.Y con las mismas y ya tranquilo, me fui a  comprar los ingredientes para preparar una paella y unas sardinas a la barbacoa que era el objetivo para pasar un buen día. Me sentía  con una cierta  satisfacción porque  estaba seguro que el mirlo iba a caer y tragarse el anzuelo, o mejor dicho, el fruto peligroso.

               A la vuelta me encontré con la visita: Mi suegra había llegado (estaba invitada) .Tengo una suegra maravillosa, lista como ella sola, encantadora y la quiero con locura, pero tiene un defecto, y es que le gusta todo y además lo come con satisfacción. Al llegar lo primero que hizo fue ir a ver las grosellas (sabía de mi lucha con el mirlo por comer una sola)  Se lleno de alegría al ver que  estaban allí todas y bien maduras.

              Tuvimos que ir a urgencias al hospital, me puso perdido el asiento del coche, la paella se quemo y aquel día  comimos una hamburguesa en la sala de espera mientras  cortaban la hemorragia diarreil.

              Ahora mismo se estará partiendo de risa  allí en el cielo contándoselo a todo el mundo celeste.

              Y Skim se fue a la casa de al lado cojeando, a pedir asilo político.

              Al día siguiente se presento en casa el guardia municipal que me condujo al cuartelillo y ante el sargento, tuve que explicar la historia, acusado de maltrato a los animales. Después de una hora sintiéndome como un autentico cretino me soltaron .Es la única vez que yo he visto a un perro (Skim) esbozar una sonrisa maliciosa como diciendo: la próxima vez te arranco  la Polar de una dentellada.

               Después de las grosellas vinieron las cerezas (se las comió todas por supuesto) y en septiembre y ya repuesto de la odisea me dispuse a dar batalla nuevamente, los higos  son para mi la fruta mas preciada.Yo por un higo soy capaz de ir corriendo hasta el Katmandú. Pero eso requiere otro capitulo aparte, porque la historia lo merece.

             El mirlo negro y con pico amarillo es muy listo, demasiado para mi.

                                                                  

                                                                                    24-marzo-2008

 

                                                                                    CAGUENDIORO

            

                

 

Comentarios

Genial cuento y genialmente escrito. Tienes madera de escritor, sí señor. Saludos de una protectora de mirlos.

el mirlo es un pajaro muy fastinante es muy listo es de color negro

el mirlo es un pajaro muy fastinante es muy listo es de color negro

es una ehfufgysifugqgodtagfogdjidiol bioolachon bolachon gordom muy gordo muy my my gordo pq es un pajaro my gordo el mirlo

Hola.Eres genial , he guardado tu texto para releerlo siempre que me sienta deprimida, hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto . Me hacía mucha falta. Mil gracias.

Buen artículo, me hizo reír de buena manera, estaba buscando un artículo sobre los mirlos, porque dicen que son solitarios y territoriales pero en mi casa comen en bandada, y cuando doy de comer a mi perrita, están al acecho para comer el balanceado. Eso sí muy intelignetes!!

el mirlo es un pajaro que necesita atencion sanitaria comtinuamente el pajaro mirlo necesita mucho trabajo por lo tanto cuenta el interes las fuerzas y las risas

Jamás hago un sólo comentario en internet, de ningún tipo pero vos te lo ganaste. Me encantó tu historia de la guerra con el mirlo... la verdad me reí muchísimo y además coincido con algunas otras personas que no sería mala idea que te dediques a contar historias: sos muy bueno. Ahora... hagamos lo que hagamos, deberíamos humildemente aceptar que que los animalillos son más astutos que nostros. Ah!... cuida mucho a tu perrito y es más.... a estas alturas ni se debe acordar y de seguro ya te perdonó. Si hay alguien menos rencoroso en la tierra es el perro.

Jamás hago un sólo comentario en internet, de ningún tipo pero vos te lo ganaste. Me encantó tu historia de la guerra con el mirlo... la verdad me reí muchísimo y además coincido con algunas otras personas que no sería mala idea que te dediques a contar historias: sos muy bueno. Ahora... hagamos lo que hagamos, deberíamos humildemente aceptar que que los animalillos son más astutos que nostros. Ah!... cuida mucho a tu perrito y es más.... a estas alturas ni se debe acordar y de seguro ya te perdonó. Si hay alguien menos rencoroso en la tierra es el perro.

Hola Sr. Mirlo: Casi me caigo del sillon al leer su relato, sencillamente fabuloso. No he parado de reirme, mi problema es el contrario yo le he declarado la guerra al gato de mi vecino porque se quiere comer los polluelos del nido que tienen en mi jardin, he pensado que puede espantar a un gato y como los perros modernos son sus amigos he decidido comprarme un leon. Muchos saludos y gracias por su historia tan bonita y tan amena.

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